STUTTGART, Alemania, Mar. 9, 2012.-Sin Francisco Javier "Maza" Rodríguez por segundo juego consecutivo, el Stuttgart empató sin goles, como local, con el modesto Kaiserslautern en la jornada 25 de la Bundesliga. Un partido que sabe a derrota pues dominaron la mayor parte del encuentro a su rival, que es el colero de la liga alemana.
El juego arrancó con un dominio alternado; pues, ambos equipos pelearon fuerte por el balón en medio campo. Fue en esa zona de la cancha donde se transitó la pelota sin que está pudiera llegar a los marcos. Tanto blancos como rojos se plantaron bien y se neutralizaron.
Con un partido tan apretado, las aproximaciones a gol tuvieron que esperar a nacer de jugadas a balón parado. En su mayoría, por la pelea del esférico se provocaron faltas en los línderos de ambas áreas; en menor medida tiros de esquina. Independientemente, ninguna de esas opciones fueron convertidas en goles.
El primer disparo a gol en franca posición fue del Stuttgart en tiro de Ibisevic que el portero Sippel atajó sin problemas. Conforme avanzo el reloj el local se hizo más del balón y el juego se desarrollo en la mitad del campo del Kaiserslautern. No obstante en la zona final seguían sin ser claros los ofensores del Stuttgart: el tridente Okazaki-Harnik-Hajnal no atinaban en el pase final a Ibisevic quien también ofreció poca movilidad para ganar algún espacio.
Por su parte, el Kaiserslautern se conformó con dedicarse a defender su portería y reventar la pelota por lo que la construcción de volumen de juego de su parte fue inexistente. Todos los rebotes caían directamente a la media de contención de los locales quienes de inmediato distribuían la pelota en dirección al marco rival.
En el segundo tiempo, se desarrolló la misma tónica: Stuttgart dominando la posesión de la pelota y posicionamiento del terreno de juego, recuperando rápido los rebotes originados por las pelotas que eran reventadas por la defensa del Kaiserslautern.
Labaddia, técnico del Stuttgart, mandó a la cancha a Cacau para tener mayor presencia dentro del área, pero el problema no es estaba en zona de definición, sino en zona de creación pues la claridad y la eficacia para acertar en el último pase se quedaron en el vestidor.
Todos los intentos de atacar se diluyeron desde la media cancha con malos pases o decisiones erróneas que permitían a la defensa rival cortar avances de gol.
El futbol con esos matices impredecibles que ofrece pudo haber visto primero el gol del visitante que el del local que lo ha buscó de manera mucho más insistente, cuando al minuto 56, Wagner le estrelló la pelota Ulreich en el cuerpo tras una descolgada veloz.
Tras ese aviso del Kaiserslautern el partido se alteró ligeramente pues los dirigidos por Marco Kurz adelantaron líneas provocando, así, el pasaje más entretenido del pues ambos equipos buscaron la portería rival. Hubo intensidad pero como todo el encuentro, no claridad.
Así se escaparon los últimos 45 minutos de juego y el silbatazo del árbitro decretó la repartición de puntos. Buenos dividendos para el Kaiserslautern quien se encuentra en la última posición de la Bundesliga, mientras que el Stuttgart queda con la sensación de haberse podido embolsar tres puntos en vez de uno.