VARSOVIA, Polonia, Jun. 8 2012.- La impaciencia por el inicio de la Eurocopa 2012 terminó este viernes en el Estadio Nacional de Varsovia con uno de los anfitriones, Polonia, frente a Grecia, que buscaba emular la hazaña de 2004, al vencer 1-2 al anfitrión Portugal en el primer juego de la competencia.
Polonia se fue al frente en el marcador, pero no supo manejar el partido y la ventaja pese a contar con un hombre de más, antes de la expulsión de su portero Szczesny, se diluyó con un empate final a un gol, en lo que pudo ser, incluso, un revés frente a Grecia.
Robert Lewandowski abrió la pizarra al minuto 17; Dimitris Salpingidis, hombre de relevo para la segunda parte, empató al 51. El capitán Giorgios Karagounis debió digerir el penal atajado por Tyton, tras la expulsión de Szczesny.
No corría aún siquiera los primeros cinco minutos de juego y Rafal Murawski sembraba la primera llegada de peligro con un disparo desde la media luna que desvío el portero Kostas Chalkias a una mano. Fue una primera parte de total dominio polaco y con una Grecia que reaccionaba tarde y de malas, pues se fue al descanso con un hombre menos.
Con tres hombres a la ofensiva, a la escuadra de Fernando Santos le costó generar la primera jugada de peligro, hasta el minuto 11, con un remate con la testa de Gekas que se fue desviado. Las intervenciones de Samaras y Ninis fueron discretas, mientras que del otro lado, con Lewandowski en punta, se tejieron las mejores ocasiones de gol.
Lukasz Piszczek envió un servio por el costado derecho para Robert Lewandowski, que remató con la cabeza solo y picado para el 1-0, su decimoquinto gol como seleccionado polaco y el primero en una Eurocopa. El anfitrión ponía la fiesta.
Al minuto 20, el central Avraam Papadopoulos se lesionaba, pero su cambio se alargó cuanto se pudo, hasta que al 36 fue sustituido por Kyriakos Papadopoulos. De inmediato, Damien Perquis perdonaba el segundo tanto a los griegos con un disparo muy desviado dentro del área y a un minuto de que el cronómetro marcara los 45 minutos de juego Sokratis Papastathopoulos se ganó la segunda amarilla para ver de forma automática la roja.
El juego cayó en tensión, luego de que el árbitro español Carlos Velasco Carballo no sancionó una mano de Perquis en el área polaca y que los griegos reclamaban penal, de forma tan airada que José Holebas se ganó la amonestación.
Segundo tiempo y Grecia, como lo hiciera hace ocho años, intentó remontar el 1-0 adverso. El ingreso de Dimitris Salpingidis le iba a dar un nuevo rostro a los griegos, al entrar en sustitución de Ninis y con seis minutos en el campo marcó el empate a un tanto, luego de un balón muerto que dejaron el defensa Wasilewski y el portero Szczesny.
Salpingidis generó desequilibrio en la zaga polaca aunado al juego ofensivo por el que apostó Fernando Santos, quien dejó línea de tres para apostar por el tanto del empate y después replegarse a la defensiva en defensa del tanto; sin embargo, una falta de Szczesny cometió una falta en el arribo en solitario de Salpingidis para ceder penal y ver la roja directa.
El capitán Giorgios Karagounis tomó el esférico y cobró la pena máxima, pero el guardameta Przemyslaw Tyton detuvo el disparo recostándose a su izquierda para mantener el juego en vilo.
La motivación con la que llegó Polonia a este duelo, que fue en ascenso tras el gol de Robert Lewandowski, se diluyó con el transcurso del partido para transformarse en desesperación y frustración hasta el silbatazo final para dejar un amargo debut en su tierra.