NUEVA YORK, Estados Unidos. Jun. 18, 2011.- Sin goleada, pero con suficiencia, el Tri se impuso 2-1 a una Guatemala ensimismada y que puso sus cartas sobre la mesa, espinosas y agrestes, a los cinco minutos de juego y apostó a ellas hasta el límite de sus fuerzas.
Los chapines supieron aprovechar sus condiciones en el inicio del juego y empezaron de la mejor manera: con un gol a su cuenta.
Carlos "Pescadito" Ruiz siguió un largo servicio. Un error de Héctor Moreno y otro de Alfredo Talavera en la misma jugada, le permitieron bombear un balón para irse al frente en el marcador.
Lo riesgoso del encuentro fue esa desesperación tan clásica de la Selección Mexicana cuando se sabe superior ante un rival de la zona, pero no sabe como abrirlos y así dejó espacios peligrosos para su causa.
Una vez conseguido el objetivo, tan rápido como cruzar la frontera entre ambos países, Guatemala se atenazó a su esquema y se atrincheró en su zona defensiva, pero mantuvo a Marco Pappa y a Ruiz siempre acechando y creando peligro al arco de Talavera.
El balón fue de México, Giovani y Andrés Guardado tomaron la responsabilidad en la creación, pero sus esfuerzos siempre fueron más individuales que colectivos.
Lo más peligroso del Tri, en ese lapso, fue un balón que Pablo Barrera sirvió a Javier Hernández de cabeza. Le dejó solo, pero el "Chicharito" anticipó su remate, se apresuró, y le dio con la mollera en lugar de con la frente.
"Chepo" de la Torre, desde el banquillo, resolvió el enmarañado chapín con un sólo cambio. Ingresó a Aldo de Nigris y sacó a Israel Castro. Quitó un medio de contención, que ya no necesitaba, e ingresó un compañero para Javier Hernández.
Como ya había ocurrido antes, ante El Salvador y Cuba, el ingreso de Aldo fue de un revulsivo para el Tri.
A los 48', tras una serie de rebotes y una falta de Héctor Moreno, que el árbitro Courtney Campbell no marcó, el atacante de Rayados igualó el partido.
Guatemala, como esos juegos infantiles a los que se les quita una pieza y se derrumban al instante, se desbarató en un segundo, pero dando coletazos con Pappa y Ruiz.
De cualquier manera, tocado en el cimiento de su futbol del sábado por la noche, ya no pudo hacer demasiado.
Lo demás vino en consecuencia.
A los 66', Pablo Barrera, de buen juego, se coló por derecha y centró. Un defensa desvió y "Chicharito" de "inglesita" anotó. Aunque restaban más de 20 minutos, México ya contemplaba a Honduras a la distancia.
La única respuesta de los chapines fue con los tacos por delante, y con la fuerza como bandera. La mala puntería de los mexicanos hizo que no fuera más amplio el marcador.
No fue un Tri triturador, pero se mantiene aún a la espera de que algún rival le haga mostrar su mejor nivel.