AVIGNON, Francia, May. 31, 2012.- México superó momentos difíciles y terminó por derrotar a su similar de Holanda 4-2 para acceder a la final del Esperanzas de Toulon.
Los goles mexicanos fueron obra de Herrera, Cándido Ramírez, Jiménez y Marco Fabián a los minutos 13, 51, 54 y 78, respectivamente. Por Holanda, se hizo presente en el marcador Rick Van Haaren en dos ocasiones al 10' y al 19'.
El juego trajo desde el inicio llegadas a los marcos, obligando a los arqueros Rodríguez y Marsman a trabajar pronto. Ambos equipos se asentaron rápido en el terreno y lo comenzaron la lucha por imponer condiciones en media cancha. Sin que hubiera un ganador de esta batalla, la dinámica del partido cambió.
Al minuto 10, Van Haaren fusiló a Toño Rodríguez luego de que Lukoki comenzara la jugada por la banda derecha: dejó atrás a Darvin Chávez por piernas y mandó diagonal para que el 'Ocho' holandés abriera el marcador.
La respuesta mexicana no se hizo esperar, muestra de que la paridad, en este pasaje del partido, era latente. Primero fue Fabián con un disparo que Marsman atajó; luego, vino Héctor Herrera, a pase de Raúl Jiménez, para encarar al portero, driblarlo y no fallar con el marco abierto y así poner el empate parcial.
Si bien la Selección Mexicana tuvo el control del esférico en mayor tiempo, no pudo encontrar una vía clara para abrir la muralla holandesa contra la cual se estrelló en varias ocasiones. Esta lección bien debió aprenderla el equipo verde pues los tulipanes, aunque pocas veces, si generaban peligro cada vez que se acercaban al marco.
Fue así que al minuto 19, de nuevo, Van Haaren se hizo presente en el partido, tras una gran jugada colectiva, con muchos toques cortos y rápidos que despistaron a la defensa nacional, llegó el disparo dentro del área que venció a Rodríguez ante la mirada atónita de Hiram Mier y Darvín Chávez.
El verse abajo en el marcador despertó a México que tuvo sus instantes más intensos y lúcidos del primer tiempo. Sin embargo, se encontró con la figura de Nick Marsman, arquero holandés, que salvó en varias ocasiones su marco con sendas atajadas.
Holanda dejo de representar peligro, pues se limitaron a aglutinarse en su terruño para destruir los ataques del conjunto nacional. Y el resto del primer tiempo se diluyó entre intentos mexicanos y rechazos naranjas, no sin antes regalar un último trozo de emoción, cuando Marco Fabián impactó de media distancia y su envío sacudió el larguero de la portería de Marsman.
Para el arranque de la parte complementaria, México saltó al campo con la firme intención de darle la vuelta al marcador, pero se encontró, de nueva cuenta, con una resistencia holandesa muy sólida. De nuevo, el control y el tránsito del balón fue para los verdes, que no encontraron muchos espacios.
Ante la falta de oportunidades y de avenidas hacia la portería rival, sólo una genialidad pudo ser capaz de devolverle la alegría al conjunto nacional: Cándido Ramírez, el más joven de la plantilla mexicana, se animó a encarar a la defensa holandesa y con túnel incluido, quedó frente a portero para regalar una joya de definición al picar el balón y techarlo.
Y por si fuera poca la emoción generada en ese momento, otra vez Cándido se acordó de su manera de jugar en el Santos y volvió a desbordar por izquierda, pero, en esta ocasión, pasó el balón a Raúl Jiménez para que el delantero fusilara de derecha y decantará la ventaja para México.
Tras este gol, el partido bajó sus revoluciones: los verdes no renunciaron al ataque, pero ya lo hacían con mucha más tranquilidad y cautela. Mientras tanto, Holanda mostró una faceta de desánimo y hasta de cansancio y nunca puso sobre el campo una propuesta para revertir su derrotista situación.
El marcador y el pase a la final se aseguraron cuando al 78', Fabián anotara luego de un centro de Héctor Herrera que empalmó dentro del área a placer, para sentenciar el juego al son de 4-2. El jugador de Chivas llegó a siete goles empatando récord de Alan Shearer como máximo anotador en una misma edición de este torneo.
De esta manera, la Selección Mexicana logró su pase a la final del Esperanzas de Toulon, mérito que alcanza por primera vez en su historia.