GUADALAJARA, México, Jul. 21, 2012.- En un partido entretenido y con pinceladas de emotividad, Atlas y Pumas igualaron 1-1, en el Estadio Jalisco.
Martín Bravo, a los siete minutos, adelantó a los universitarios con un golazo; a los 86', un autogol del portero Alejandro Palacios, en el cobro de un tiro libre de Gregorio Torres, empató las acciones.
Bravo, muy activo esta noche como volante ofensivo por derecha, aprovechó un balón retrasado por Héctor Mancilla en la salida de los Rojinegros para perfilarse al área y sacar un zurdazo que venció a Miguel Pinto.
El gol de Bravo culminó con una racha de 429 minutos de Pumas sin marcarle al Atlas en el Jalisco. La anotación más reciente era de Esteban Solari, en el Clausura 2008.
Atlas tuvo el balón en su poder la mayor parte del partido, pero nunca pudo poner en aprietos la puerta de Alejandro Palacios, que se convirtió en el verdugo de su equipo.
Pumas lució mejor conjuntado que los Rojinegros, con Romagnoli como patrón del medio campo y José Antonio García con arribos constantes por sector derecho, donde se entendió muy bien con Bravo.
En el primer tiempo, el argentino fue una pesadilla para el Atlas, pues además del gol provocó faltas que le costaron a los locales sendas tarjetas amarillas para Erpen y Lucas Ayala.
En la última acción de la primera parte, Emanuel Villa cobró un tiro libre con un potente zurdazo que Pinto envió al córner con dificultad.
El complemento fue completamente para el Atlas, que acorraló a unos Pumas que cedieron toda la iniciativa y se dedicaron a esperar a los Rojinegros en el medio campo.
Pero los refuerzos ofensivos de los Zorros no pesaron. Mancilla se aisló al frente y salió molesto con su cambio, mientras que Vuoso se enredó con el balón en los pies y no creó situaciones de peligro. El más activo de los nuevos jugadores atlistas fue "El Negro" Sandoval, pero no pesó en el marcador, al igual que el debutante Luis Bolaños, muy rápido, pero impreciso.
El empate llegó en una jugada a balón parado. "Goyo" Torres cobró un tiro de esquina, Facundo Erpen alcanzó a desviar el esférico y Palacios lo mandó adentro con un mal golpe de puño.
Pumas apretó en los minutos finales, cuando Atlas jugaba con nueve jugadores por la expulsión de Erpen (doble amarilla) y la salida del campo de Torres por calambres, pero lo que dejó de hacer en el segundo tiempo lo condenó al empate en una cancha en la que no gana, en partidos oficiales, desde hace ocho años.