MONTERREY, México. Ago. 11, 2012.- La Liga MX disfrutó de uno de sus mejores partidos con el empate entre uno de los equipos favoritos y otro de los menos favorecidos. El 2-2 en el Volcán fue justo porque Tigres fue insistente y Querétaro contundente.
La UANL se adelantó con gol de Lucas Lobos (47'), Gallos le dio la vuelta con Carlos Bueno (61') y Emmanuel Tapia (69') pero Juninho puso justicia con el golazo de la jornada (78').
Durante el primer tiempo los felinos fueron mejores con hasta tres oportunidades de gol, aunque el hombre más peligroso para Querétaro fue su propio portero Juan Castillo, quien salió en falso en varias ocasiones y no recibió algún tanto de milagro.
Querétaro, que buscaba además de su primer punto su primer gol en el torneo, también se acercó durante el primer lapso. Un tiro-centro de Gonzalo Pineda y, sobre todo, un fogonazo al poste de Mitchel Oviedo fueron sus cartas.
Para la segunda mitad Tigres tomó el mando, amplio favorito antes del partido, y obtuvo su premio gracias a un error de Castillo, que lo había avisado antes; el portero queretano dejó suelto un servicio fácil y Lobos no perdonó (47').
El panorama para Querétaro, último en la tabla del descenso y sin gol, era negro. Pero los hombres de Carlos de los Cobos demostraron que no tienen atole en las venas, y con más coraje que orden se fueron al frente.
Fue precisamente su hombre más representativo, Carlos Bueno (que a veces exagera en los reclamos) quien puso el ejemplo. Ninguna pelota debe darse por perdida, y el uruguayo, en medio de un mar de defensores felinos, soltó un desesperado fogonazo que se desvió en Hugo Ayala y que encontró la red para decretar el empate (61').
De los Cobos hizo variantes y estas le respondieron, con esa dosis de suerte que a veces necesitan los estartegas: Diego Vera, recién ingresado, peinó un balón en el área y Tapia, con algunos minutos en la cancha, llegó como bólido para rematarlo de cabeza y enfriar al Volcán (69').
La sorpresa estaba en el marcador, porque el equipo con problemas de descenso tenía en la lona al casi todopoderoso Tigres, equipo sostenido por la tremenda calidad de sus jugadores y por el tremendo aliento de su afición.
Quedaban 20 minutos para que Gallos llegara a la otra orilla. Pero ante Tigres eso es mucho tiempo y a falta de 12' finalmente llegó la justa igualdad al marcador, con un gol digno del mejor marco: Juninho la prendió desde 30 metros y la puso en el travesaño, el balón pegó hacia abajo, besó la red y salió al campo nuevamente porque quería seguir jugando este frenético partido.
Querétaro, con más razón, se dedicó a defenderse y por poco lo paga caro, sobre todo en la doble acción donde se ahogó el grito de gol de los regios: un remate de Alan Pulido lo desvió el mismo Tapía en la línea de gol, y el disparo inmediato de Jesús Dueñas estremeció el travesaño ante el "ah" del respetable (80').
Finalmente llegó el final con un empate justo por la propuesta de Tigres y la, ironicamente, garra de Gallos, que sumó su primer punto y logró sus primeros goles del torneo.