TIJUANA, México, Oct. 7, 2012.- En un partido que vino de menos a más y que enfrentaba a los dos mejores equipos del torneo, Tijuana derrotó 1-0 al Toluca y le arrebató el liderato del Torneo Apertura 2012 luego de 12 jornadas.
A pesar de que en los primeros 45 minutos no hubo goles e incluso, ambos equipos lucieron poco, ninguno de los dos quedó a deber y demostraron porqué están en lo más alto de la tabla.
El primer tiempo fue un tanto trabado en el medio terreno, pero con opciones de gol en ambos lados de la cancha, principalmente a favor de los locales que, de no ser por Talavera y algunas fallas de sus delanteros, el balón se hubiera ido a la red.
Visiblemente se notaba que los Xolos se sentían mejor en el terreno de juego, buscaron con más fuerza la portería rival y jugaron a más velocidad que el Toluca, que al parecer, la cancha artificial no les favoreció mucho en esta primera mitad.
A pesar de las oportunidades que generaron los locales, el descanso llegó y se fueron a los vestidores con un empate sin goles, y con el liderato aún en poder de los Diablos Rojos, quienes parecían satisfechos con el empate.
Pero el segundo tiempo cambió radicalmente, los Xolos regresaron a la cancha con más hambre de triunfo y con la firme intención de despertar como los mejores de la competencia, y así lo hicieron.
Apenas transcurrían los primeros cinco minutos de la complementaria, y Duvier Riascos hizo el de la diferencia al meterse al área, tras eludir a dos defensas, sacó el disparo potente y fusiló a Talavera que nada pudo hacer para evitar la caída de su arco.
Fue hasta ese momento, en el que se vieron abajo y despojados de su sitio de honor, que los escarlatas reaccionaron, empezaron a jugar como lo habían hecho durante el resto de la temporada, el tipo de juego que los puso en la cima, y entonces empezaron las emociones.
Una y otra llegada se dieron en cada una de las porterías, los rojos no se resignaban ha perder y jugaron al límite, pero en ese esfuerzo, Sinha pagó su penitencia al acumular dos tarjetas amarillas y dejar a su equipo con uno menos y sin capitán.
El jugador faltante no se vio en la cancha, ambos equipos siguieron demostrando que son los mejores y que rendirse no está en su vocabulario, sin embargo, en esta ocasión, sólo uno podía alzarse con la victoria y ser dueño del sitio de honor, y ese fue el Tijuana.