América vence a domicilio a Tigres por 2-0 y mantiene tanto el paso perfecto como el liderato del Apertura

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SAN NICOLÁS DE LOS GARZA, México. Ago. 09, 2014.- Como escándalo de madrugada, un vuelo que a estas alturas, ya no pasa desapercibido. El América vuelve a ganar, vuelve a ilusionar, tiene las alas desplegadas que permiten un vuelo, de momento, inalcanzable para el resto de los equipos en el Torneo Apertura 2014. Demasiado ruido, y con recompensa merecida, perfección y liderato en la Liga MX.

Las Águilas derrotaron a domicilio por 2-0 a unos Tigres que no llegaron al nivel de "tristes", pero sí adolecieron de filo en sus garras y de amor propio en compromiso correspondiente a la fecha 4. Oribe Peralta y Miguel Layún sentenciaron un encuentro altamente esperado durante toda la semana, y que por momentos llegó a niveles de espectáculo importantes.

Cuatro encuentros, demasiadas nueces ya para un América que tiene 12 puntos. En un futbol donde importan poco las formas, los capitalinos también se dieron un baño de prestigio al pararse en el Estadio Universitario de Nuevo León con un equipo parchado. Rubens Sambueza y Paul Aguilar, dos de las bajas sensibles para este equipo, fueron prácticamente olvidados para esta ocasión. El festín azulcrema continuó frente a los Regiomontanos, que perdieron el invicto y se quedaron con cinco unidades dentro del Apertura.

Con anticipación a un gran nivel, el encuentro tuvo unos primeros minutos vibrantes. América dio señales de su poderío cuando apenas transcurrían dos minutos del silbatazo inicial cuando, una jugada vistosa y de conjunto terminó en los pies de Osvaldo Martinez, quien solamente tenía al portero Nahuel Guzmán (mal ubicado por cierto) de frente, pero su envío pasó por un costado, en lo que bien podría ser uno de los ?osos? más grandes del presente certamen.

Tigres respondió casi de inmediato. Los dirigidos por Ricardo Ferretti generaron llegadas de peligro y pusieron a prueba, sobre todo, a José Madueña, encargado para esta ocasión de la banda derecha, ante la ausencia de Paul Aguilar. El ex de Tijuana intentó estar a la altura, pero no impidió que Darío Burbano creara demasiado peligro por ese sector, a tal grado que Francisco Torres y Guido Pizarro tuvieron oportunidades relativamente claras de lograr el primero en la cuenta. Casi en estado de gracia, América encontró varios factores que impedían éxito en el ataque felino, ya sea por una agónica marcación de sus centrales, poca contundencia rival, o incluso la suerte.

Oribe Peralta, con hambre de convertirse en referente de los azulcrema de la forma más rápida posible, tomó la pelota, condujo, se abrió espacio, completó una gran jugada individual y sacó disparo con poco ángulo pero lo suficientemente violento para dejar la pelota en las redes para silenciar a un volcán ávido de expulsar toda la lava acumulada cuando el cronómetro corría en los 21'.

Los dirigidos por Antonio Mohamed dominaron a placer el resto de la primera  mitad, bajaron la dinámica propia y, por consecuencia, también los universitarios mostraron señales de apatía en el mismísimo San Nicolás. Para el complemento, el "Tuca" dispuso la sustitución de su banda derecha con el ingreso de Dueñas en lugar de Estrada y desahogar la zona que controlaba Egidio Arévalo con el ingreso de Guerrón en detrimento de Guido Pizarro. Ya sea con o sin aglomeración en la media cancha, Tigres tendría la pelota, el momento y la presión en prácticamente toda la segunda mitad.

Justo en este tipo de momentos es que también la suerte puede influir en el desempeño del  encuentro. A los 58' Hernán Darío Burbano se levantó en el área, metió cabezazo que tomó dirección de gol, pero el destino puso a Marco Ruben en el lugar y en el segundo equivocado. El refuerzo fungió como defensa e impidió que el balón entrara en la meta rival, además de que, después de despejar, su reacción denotó la frustración de la mitad de Monterrey al ver la bandera del asistente levantada.

Acorralados y con el empate prácticamente sobre los cartones, América respondió tres minutos después con un contragolpe excelso, comandado por Raúl Jiménez, quien cedió a la solitaria llegada de Miguel Layún por derecha. El veracruzano sacó disparo de primera intención para decretar la última anotación de la noche, en una jugada que bien podría arrancar suspiros a la afición americanista por el aporte del propio Jiménez, probablemente en su último partido con la playera americanista antes de emigrar a Europa. Si Aguilar y Sambueza no fueron extrañados, el atacante sí que podría hacer que las lágrimas salgan de los ojos de las Águilas, en caso de confirmarse su salida, o por lo menos ésa es la conclusión que dejó con la acción que resultó en el segundo gol de los emplumados.

El "Turco" optó por el ingreso de Osmar Mares y, con él, la "lógica" de sus dos laterales imperó para intentar someter los últimos agobios de unos felinos que, sencillamente, no volvieron a inquietar a Moisés Muñóz. El volcán no se movió en esta ocasión, hay más ruido en la escuadra de en frente, que genera expectativa, y lo más importante, genera también puntos.